El ADLI impulsa la creación, producción y publicación de materiales multilingües, multipropósito y multimedia, que incorporan propuestas lúdicas e interactivas, así como tecnologías analógicas y digitales, orientadas a dar voz y vida a las lenguas originarias. Estos recursos integran su oralidad, escritura y contexto cultural, así como las distintas habilidades verbales que intervienen en los procesos de adquisición y aprendizaje de las lenguas.
La producción se realiza en colaboración con hablantes de distintas comunidades, fortaleciendo las autorías originarias. Los materiales responden a las necesidades e intereses de las comunidades y de sus usuarios. A partir de este trabajo colaborativo, el ADLI acompaña procesos orientados al restablecimiento de la transmisión intergeneracional de las lenguas y a la recuperación, ampliación y fortalecimiento de sus espacios de uso en ámbitos familiares, comunitarios, educativos, culturales, digitales y públicos.
Desde las epistemologías, agendas e intereses de los usuarios naturales de las lenguas, el ADLI impulsa y acompaña las iniciativas de las comunidades, promoviendo e incentivando el desarrollo de industrias culturales que recuperan y fortalecen técnicas tradicionales, conocimientos y saberes ancestrales.
Tlacuatzin es una plataforma que hace posible la difusión de materiales multimodales y multipropósito y permite visibilizar el trabajo, los conocimientos y los procesos que hacen posible su creación, contribuyendo a su valoración como tesoros que resguardan conocimientos y saberes ancestrales de nuestros pueblos originarios.
En este sentido, la labor de difusión de Tlacuatzin cumple también una función educativa, al acercar a distintos públicos a las lenguas originarias, sus formas de expresión artística y comunicativa, así como a los contextos culturales en los que se desarrollan. De este modo, la plataforma favorece el conocimiento y la sensibilización en torno a la diversidad lingüística y cultural.
Al ampliar la circulación y facilitar el acceso gratuito a estos contenidos, Tlacuatzin abre posibilidades para que el conocimiento, las expresiones culturales y las voces de las comunidades circulen más allá de sus espacios de origen. Esto contribuye a democratizar el acceso a los medios de comunicación y difusión del conocimiento, permitiendo que las personas hablantes de lenguas originarias que viven fuera de sus comunidades, incluso fuera de México, puedan acceder a contenidos en sus propias lenguas y ponerlos al alcance de sus hijas e hijos, favoreciendo la continuidad de los vínculos lingüísticos y culturales entre generaciones.
Trabajamos en la sensibilización, información y educación de la sociedad civil hispanohablante en torno al valor de la diversidad lingüística y cultural, promoviendo una comprensión más amplia de las lenguas y las culturas originarias.
Creemos que el conocimiento es una herramienta fundamental para prevenir la discriminación, cuestionar prejuicios y favorecer relaciones basadas en el respeto y el reconocimiento de la diversidad. Reconocer y valorar la presencia, los conocimientos y las aportaciones de las culturas y lenguas originarias contribuye a generar mejores condiciones de convivencia y participación ciudadana para el conjunto de la sociedad.
En cada una de nuestras acciones buscamos contribuir a la construcción de una sociedad educada, inclusiva y crítica, capaz de reconocer las desigualdades, dialogar desde distintas perspectivas y participar de manera responsable en los espacios compartidos y en la vida pública. Impulsamos el diálogo y el respeto mutuo como caminos para construir relaciones interculturales en las que todas las voces puedan expresarse, participar y enriquecerse unas de otras.
Nuestra agenda se enfoca en generar acciones que favorezcan el acceso, la apropiación y el uso de recursos educativos, medios y herramientas por parte de los hablantes de lenguas originarias, fortaleciendo su participación activa y su capacidad para incidir en los procesos que contribuyen a la vitalidad y continuidad de sus propias lenguas y culturas.
Buscamos impulsar su visibilización y participación en la sociedad global, promoviendo relaciones interculturales basadas en el diálogo y en una distribución más equilibrada de las posibilidades de participación, producción y circulación del conocimiento. Esto implica reconocer y cuestionar las condiciones sociales, económicas y políticas que históricamente han limitado el uso, la transmisión y la presencia de las lenguas originarias en distintos ámbitos de la vida social.
Este compromiso también se extiende a la sociedad civil hispanohablante, tanto nacional como internacional, con la intención de sembrar y cultivar una educación intercultural desde el presente, que contribuya a construir sociedades futuras más igualitarias, equitativas, cohesionadas e inclusivas.
Se lleva a cabo en colaboración con hablantes de distintas comunidades, lo que permite fortalecer el desarrollo de autorías originarias e impulsar industrias culturales propias. Los materiales posibilitan la interacción de acuerdo con las diversas necesidades de los hablantes, sus comunidades y los usuarios en general. De esta manera, contribuimos a los procesos de documentación y revitalización lingüística desde las epistemologías culturales, agendas e intereses de los usuarios, a favor de la sensibilización, difusión y preservación de la diversidad lingüística y cultural. Así, el trabajo de investigación, documentación y resguardo realizado en el ADLI se ha convertido en una herramienta que promueve y fomenta el restablecimiento de la transmisión intergeneracional, fortaleciendo la vitalidad y continuidad de la lengua y la cultura.
Tlacuatzin es un espacio para la difusión de materiales multimodales y multipropósito que permite visibilizar el trabajo detrás de la producción de cada recurso, promoviendo su adecuada valoración. Además, resalta la participación de los hablantes como los auténticos agentes en la creación de los materiales y contribuye a la democratización de los medios de producción, comunicación y difusión del conocimiento y el arte.
Nuestra agenda se enfoca en acciones para favorecer el apoderamiento y empoderamiento de insumos educativos, medios y recursos por parte de los hablantes de lenguas originarias. Impulsar su visibilización y presencia en la sociedad global con un doble efecto positivo, intercultural. También trabajamos de cara a la sociedad civil hispanohablante nacional e internacional, sembrando y cultivando educación intercultural en las generaciones presentes, para cosechar sociedades futuras más igualitarias, equitativas, cohesionadas e inclusivas.
Se lleva a cabo en colaboración con hablantes de distintas comunidades, lo que permite fortalecer el desarrollo de autorías originarias e impulsar industrias culturales propias. Los materiales posibilitan la interacción de acuerdo con las diversas necesidades de los hablantes, sus comunidades y los usuarios en general. De esta manera, contribuimos a los procesos de documentación y revitalización lingüística desde las epistemologías culturales, agendas e intereses de los usuarios, a favor de la sensibilización, difusión y preservación de la diversidad lingüística y cultural. Así, el trabajo de investigación, documentación y resguardo realizado en el ADLI se ha convertido en una herramienta que promueve y fomenta el restablecimiento de la transmisión intergeneracional, fortaleciendo la vitalidad y continuidad de la lengua y la cultura.
Tlacuatzin es un espacio para la difusión de materiales multimodales y multipropósito que permite visibilizar el trabajo detrás de la producción de cada recurso, promoviendo su adecuada valoración. Además, resalta la participación de los hablantes como los auténticos agentes en la creación de los materiales y contribuye a la democratización de los medios de producción, comunicación y difusión del conocimiento y el arte.
Nuestra agenda se enfoca en acciones para favorecer el apoderamiento y empoderamiento de insumos educativos, medios y recursos por parte de los hablantes de lenguas originarias. Impulsar su visibilización y presencia en la sociedad global con un doble efecto positivo, intercultural. También trabajamos de cara a la sociedad civil hispanohablante nacional e internacional, sembrando y cultivando educación intercultural en las generaciones presentes, para cosechar sociedades futuras más igualitarias, equitativas, cohesionadas e inclusivas.
Se lleva a cabo en colaboración con hablantes de distintas comunidades, lo que permite fortalecer el desarrollo de autorías originarias e impulsar industrias culturales propias. Los materiales posibilitan la interacción de acuerdo con las diversas necesidades de los hablantes, sus comunidades y los usuarios en general. De esta manera, contribuimos a los procesos de documentación y revitalización lingüística desde las epistemologías culturales, agendas e intereses de los usuarios, a favor de la sensibilización, difusión y vitalidad de la diversidad lingüística y cultural. Así, el trabajo de investigación, documentación y resguardo realizado en el ADLI se ha convertido en una herramienta que promueve y fomenta el restablecimiento de la transmisión intergeneracional, fortaleciendo la vitalidad y continuidad de la lengua y la cultura.
Tlacuatzin es un espacio para la difusión de materiales multimodales y multipropósito que permite visibilizar el trabajo detrás de la producción de cada recurso, promoviendo su adecuada valoración. Además, resalta la participación de los hablantes como los auténticos agentes en la creación de los materiales y contribuye a la democratización de los medios de producción, comunicación y difusión del conocimiento y el arte.
Tenemos el firme propósito de ayudar a fortalecer el valor de la diversidad lingüística y cultural. Creemos que la igualdad sociopolítica (entre las culturas, las lenguas y sus usuarios) se construye con la participación de toda la sociedad civil. Por ello, es primordial para este proyecto acceder a públicos amplios y diversos. De ahí la importancia de dirigir nuestro esfuerzo y compromiso ético hacia la reinvindicación de las comunidades minorizadas y discriminadas, así como contribuir a construir una sociedad civil empática que reconozca sus raíces.
Nuestra agenda se centra en acciones que favorezcan el empoderamiento de los hablantes de lenguas originarias, a través de la creación de insumos educativos, medios y recursos que les permitan tomar el control de su propia representación. Buscamos impulsar su visibilización y presencia en la sociedad global, generando un doble efecto positivo e intercultural. También trabajamos con la sociedad civil hispanohablante, tanto a nivel nacional como internacional, sembrando y cultivando educación intercultural en las generaciones presentes, con el fin de cosechar sociedades futuras más igualitarias, equitativas, cohesionadas e inclusivas.